26/2/13

Errores de ayer y de hoy, presentan:

Walter Frutita. Artículo original escrito para el diario inglés de colonación otomana.

El texto que leerán a continuación, escrito a modo de receta, no es sino un antiguo “conjuro”, un “ritual” o “hechizo” con el que su autor, un italiano cuyo nombre no ha podido ser concretado y que fue ejecutado por el tribunal de la Santa Inquisición se presupone a finales del siglo XVI, nos asegura, es posible invocar un Shutler, Gervasio o Shoockter. Idéntico o muy parecido al que se puede adquirir fácilmente por tele-tienda.

Si bien todo conocimiento místico o mágico son, en esencia, difíciles de probar o reprobar, en el caso del siguiente documento la fiabilidad es matemática y su resultado innegable. Quienes lo han transcrito dan veracidad a la revelación encontrada en el texto y aseguran, que siguiendo el procedimiento descrito, es posible no sólo contactar, sino traer un Gervasio de otra dimensión desconocida. Antes de que comiencen la lectura les recomiendo prudencia, hasta a aquellos que se consideren más incrédulos o suspicaces, pues recitar su contenido no es cosa de broma, y sin que tengamos porque seguir todo cuanto dicta al pie de la letra, es muy posible que comencemos a notar `pequeños cambios´ en nuestro entorno. Y es que el poder que encierra tan simple texto puede marcar un antes y un después en la vida de aquel dispuesto a leerlo. Están avisados:



Conjuro CLXXVII Cómo invocar un Sut-ler.
Ingredientes:

-botiquines
-encajes de bolillo
-una foto tamaño carnet hallada en la luna trasera de una furgoneta con el retrato de Juan `el barriga´  
-un mechero Clipper
-una medusa joven
-barro indeterminado
-pelos de tortilla
-tachuelas para cuero de cuerno pulido.

Si se quiere hacer la llamada a un Sut-ler ha de hacerse de noche. Hay que buscar el nacimiento de un rio, y con el viento de cara encender un fuego a pocos centimetros del agua. Cubrir el cadáver con las gasas, esperando a que suba la espuma para arrojarlo al agua. Si tenéis una flauta es conveniente tocar y descansar. Una vez luego, cogemos los pétalos y los masticamos mientras nos desnudamos. Ya desnudos y con la boca llena de flores nos vamos introduciendo poco a poco en el agua, junto al cadáver. Para que Gervasio pueda llegar es preciso ser pacientes, pues a veces un Gervasio puede tardar varios días en identificar al cadáver tapado por las gasas. Cuando lo haga, notaréis rápidamente un picor bajo, es señal inequívoca de que Gervasio ha comenzado su viaje de regreso a nuestro mundo. Tragaréis los pétalos y macharéis la cabeza del cadáver con los peces muertos que hayáis podido encontrar, hasta que la cara del cadáver se ponga rosa. Será entonces cuando entregareis el cadáver machacado a Gervasio, y este hará posesión de él, mientras vosotros recitáis a Wendy Sulca.


"De día, de noche                            
quisiera tomar mi tetita
de día, de noche
quisiera tomar mi tetita"
 
"Ricoricoricorico, que rico es mi tetitaa
mmm!! rico!! que rico es mi tetita..."

17/2/13

Becquer, Garcilaso y Lazário


Reunidos en el interior del monasterio, otro día más, consagrados a los rezos y alabanzas vespertinas propias  de los señores de alta alcurnia y distinguida clase, como los que allí se encontraban:

Becquer:  Debéis verter el contenido del vidrio inmaculado, sin dejar que este rebose de vuestra boca. Y hacedlo ya, mientras aún conserve su gélido hálito.   

Lazário sonríe estirando sus facciones y mostrando su dentadura propia de un mozalbete. Sus carcajadas son casi como la tos. Pero la atenta mirada de Becquer le impide relajarse y, en su viveza, empuja al muchacho a levantar el vidrio. Dejando caer de él un chorro que saborea con dudoso agrado; pues aunque su gesto y su sonrisa son el reflejo del disfrute, su paladar y su lengua le recuerdan que son pocos los caldos de monje que el joven había probado.

Garcilaso: Pronto haré ordenar que suenen las músicas y traigan las mujeres. Lazário, ¿Por qué no vas y te aseguras para nosotros una buena parte de los manjares que este sagrado lugar nos pueda ofrecer?

Aunque  la sonrisa de Lazário ya no luce al mostrar, y su lengua se aprieta con fuerza contra el dorso de sus dientes inferiores, es conocedor del invisible acuerdo al correlato. Monta silencioso en su poni girando su cabeza y la agacha, mientras escucha las carcajadas de quienes le miran sin mirar.
  
Ya en el banquete, Lazário comparte la mesa, mas no el plato, con quienes le instruyen en exageradas dosis de experiencia, educación y conocimiento. Les mira beber en sus gruesos cálices de plata, colmados de grabados con excesivo artificio. Y terminado el banquete, observa en sus caras hinchadas  y en sus sanguíneos ojos el avaricioso desafuero con el que sus tutores cometían la alcaldada.  

Garcilaso: Y en confianza os digo; nos vemos colmados por la vergüenza, el impudor de quienes nos denostran sin razón, sin motivo.  ¿Quién alza la voz para juzgarme? ¡¿Quiénes son?! Nadie puede. Pues es aquí, en este sagrado templo donde todos me tributan, que encuentro la paz. ¡Con vosotros, hermanos míos!

23/12/12

Lambada o Contralagartear


A Cristo le clavaron la lanza en el costado. Casi costado. Pero lo más normal es que las lanzas de ese calibre te las claven por detrás. Por eso en esta vida hay que estar preparado. Y no me refiero a llevar la tapa de una caldera de tren encima del culo, ni a llevar un 3º ojo que asome por la nuca. No, nada de eso. Basta con ver la Lambada, entender su lírica, su baile...

Y es que Brasil se mueve mejor, asume mejor nuestra condición física y moral. Nada de muñequitas de porcelana menos estables que las líneas de un polígrafo. Lagartas de peso mosca, con las posaderas tan finas que cagan líquido por defecto. Y es que debajo de tanta sofisticación hay un acento plenamente rural, clítoris más castigados que la llanta de la rueda delantera de la bici de Daniel el Travieso, deseos transmitidos por folclóricas, entre pinos y cedros, aquí mismo, en la vereda.
Es Caos y confusión, como una película porno rodada por el director de Barrio Sésamo.

Pero esa aspiradora moral, de "la mujer tiene que darse a respetar", "tiene que ser una señorita", ha confundido a algunas más que una carta astral interpretada por Lovecraft, y ya no saben si bajarse las bragas o meterse marcha atrás en el tiempo. Y lo peor no es que nunca hayan aprendido el rudimentario funcionamiento del Fisher Price, para aliviar y socorrer. Sino que han obviado lo único necesario en el sexo (fricción) y quedado con lo único que las hace ver distintas al hombre en el lenguaje sexual (ficción)

Lo de la igualdad de sexos ya es otro tema...

Por suerte para los hombres, siempre nos quedará la Lambada. ¡Muévelo cerda!


27/9/12

El café del Jazz serio


OTRO: -Ni por un segundo- la tensión en su labio-...

J: -Dime.

-Ni por un segundo pienses que va a ser así- muy tenso-.

- ¿Por qué estás tan furioso? relájate, relájate. Una pausa, un respiro.

-risas absurdas en el interior del coche-

- ¿Ahora qué?- muy serio de nuevo.

-60 segundos- se toma su tiempo, mirando fijamente- ¿Has visto la pelicula `sesesenta segundos´?

- ¿60 segundos?- sí -¿Nicholas Cage?- sí -¿El Sr.Cage? -se pone serio- Sí, he visto esa pelicula.

-Lo mismo.

-Efectuar... emm... robos de coche- sí- en setenta segundos. En un minuto, más o menos.

-Un poco más- ¿cómo?- No hay que hacerlo todo en un minuto. Un poco más joe, no sé, dos minutos, cuatro...

-Venga vale vale vale, vale, vale, ya te entiendo. Los coches de alta gama, en dos minutos...

-No no, escucha, escúchame bien. No vamos a llevarnos coches de alta gama. Vamos a ir al parking del Alcampo, ahora... viernes noche, que la gente viene a comprar para el fin de semana. Nos bajamos allí tú y yo, y hacemos un `sesenta segundos´.

-Venga sí, vale vale, vale vale, vale- le llega la emoción-. ¿Ahora ya?

-Ahora ya. Y recuerda- arranca el motor, iluminando desde la altiplanicie las colinas que se dirigen a la ciudad- Tenemos que ir al Café Jazz.






                                                                                                                                                       Special Guest: Jauma

1/9/12

Engordé por tu culpa

Hay entradas que son especialmente reveladoras y fotos en las que uno aparece especialmente guapo. El problema es que ambas cosas pertenecen al pasado.

Pasado es todo lo que se puede recordar. Lo que no pero que queda atrás es nostalgia, borrachera, estupidez...

¿Pero quién es el pasado?

Es ese tipejo cabrón, que te susurra al oído "Sé que estás ahí", es esa foto que estaría raída si no fuera digital, es ese polvo con gafas como el culo de un `Brut reserva´ que pretende sustituir lo insustituible, amparándose únicamente en cola de pegar maquetas de barcos secada al sol y picada con Moulinex, entradas pagadas de Noise, Pop y U.K. La mierda que la gente drogada escucha ahora y confunde con profundo, como se confunde una polla, con toda la emoción...

Y es así, con lo que tarda en llegar su luz, las flores bien podrían estar recibiendo la energía de una estrella que lleva años muerta, sino décadas. No sé si me explico. Tampoco sé si tiene explicación.

En resumen; el ramillete de tu culo tiene que estar ya más ido que tu tabique. Y lo que tenías de sensata, en una bolsa de 30, ¿o de 25? Antes conocía también tu problema, ahora sólo le conozco a él. Y al cretino con aumentos que cree que es alguien jugando al parchís, mientras usan su ficha en juegos reunidos sin que él lo sepa, porque para eso son las fichas, ¿no? para jugar con ellas. Como el gran Victor, que viene del coño de su prima a beber soda y sonreir...  si yo no sé nada de él, ¿qué coño sabrá él de mí?

Empuja Victor, empuja fuerte…

Pero no hay pena, tampoco pudor. Siempre pensé que la vida te pone donde debes estar, y sonrío tranquilo, pues puso a otro, and some other `walk the plank´ instead of me.

Al menos nunca tendré que volver a escuchar "engordé por tú culpa" Algo que nunca olvidaré, por lo absurdo, claro.

15/7/12

La llamada del Cabrero

Solo, `solico´ solo. El cabrero, hombre de paja, manos gruesas, mirada rocosa, boina...

En su casa todo legal. Su camisa de cuadros y su mostacho imponente. Mira por la ventana, sucia: las cabras están `mu solas´ Faltan cabras. Hay cuarenta, pero faltan cabras. Se ven `mu solas´ en `adentro de donde están to las cabras´

Mañana de boinete y al `bembeterio´ Cerca del risco, en el contraste de piedra, allí es donde están las cabras.

Sol, Ohm. Muchas cabras, pero ninguna tan `cabra´ Son fleshlight, de quita y pon. Pero no está la cabra. Allí no estaba la cabra. Se ríe, se pone borracho de juntar la bota. Se lo pasa bien entre cabras, pero se le va la mano. Se quiere morir.


Más allá del risco.

Una cabra `solica´ sola. Gambetea en la pendiente, arranca con los dientes la `yervita´ de la cornisa. La ve `de caer´ pero se mantiene, se mantiene. La cabra estaba `mu sola´. La cabra, ¿Qué hacía ahí sola? Tendría que estar en `adentro de donde están to las cabras´. Está lejos, las cabras de Sol están más cerca. Los cabreros animan y `reempujan´. `Cógelas de aquí´(Ctrl+C)`Cógelas de aquí´(Ctrl+V), le dijeron en la noche.

El asno le mira, el toro también. Se acerca a la cabra, que está `mu sola´ en `asomá al barranco´ La quería coger para él, para llevársela a `adentro de donde están to las cabras´, donde él tiene las suyas.


Lo mira Excequiel, que lo llama de abajo, cuando ya la tenía cerca:

"¿Ande va?, ¿qué hace ahí? Que se te `embarranca´ la cabra. Déjala ahí que es difícil de coger"

Pero de cerca que está, le lanza la mano. La trinca del pelo y la sujeta con el garrote. La tiene sujeta y ya está para llevársela. La deja atada y la prepara para `echarla al lomo´ La cabra lo llama y le dice:

"¿No tienes ya cuarenta?"

El cabrero la mira, lo piensa. Así ha venido: andando, caminando. Que la cabra estaba sola, pero sola ahí. La desata y suelta, ya con la noche asomándolo todo. El camino es oscuro, por la pedrera, que se te mete un pie en un hoyo. Pero está lejos y tiene que volver.


Amanece:


Solo, `solico´ solo. El cabrero, hombre de paja, manos gruesas, mirada rocosa, boina...


.

Retomo

"No encuentro mayor regocijo que en el absurdo"

"Yo soy absurdo, tú eres absurdo, él es absurdo..."

"Qué absurdo es todo, que opuesto a la razón"

"Cuanto más viejo, más absurdos"

"Todo esto es absurdo"

"Yo digo que esto es absurdo, y lo és"

Citas facilitadas por Podri. Con motivo de mi regreso literal

25/12/11

Toda la campiña de Mordor

Hobbiton, La Comarca. 6:74 am


Dos hobbits están sentados en la calle, poco antes de amanecer, compartiendo lo que queda de la cerveza caliente del Pórnico Sur. Cuando un orco, de sexo femenino, aparece al principio de la calle y la recorre de extremo a extremo, pasando por delante de los hobbits:

―Mira Pépin, un orco.

―Sí… -le responde Pépin, rascándose por encima de la bragueta― …po yo me lo cogía.

Valle de Udūn, Mordor. Misma hora.


Los orcos del norte de Mordor han organizado una fiesta salvaje al aire libre, conocida como “Rave”. Pero ya es tarde, parecen estar algo aburridos, y deprimidos por el abuso de alcohol:

―Mortuk, ¡joder! Nunca viene una elfa, ni una semi-elfa, ni una tres-cuartos-delfa…

―Sí…¡Sí!

―Mortuk, ¡joder! Ni siquiera una miserable humana…

―Sí…¡Yes! Pero escucha Grutel, que tenemos ahí encerrada a la hobbit “aquella”.

―La hobbit…

―Sí… -le responde Mortuk, contemplando de fondo la teta mutante de su amiga orca― po yo me la cogía.

3/12/11

Crimson Woodstock : Ep 12 "El Soplo"

Había despertado de nuevo en un coche, solo que este no era el que había alquilado ayer, ni podría precisar un nombre del propietario. Tras el enfado que provoqué a Mecolay era muy probable que hubiese empezado a tomarme en serio, después de todo, le había salvado la vida.

Decidí lavarme y darme un afeitado en los aseos de la estación de trenes, portarme como el resto de mis compañeros, apareciendo para fichar temprano en la comisaría.

En la comisaría de 94, despacho de Voidrola:


― ¿Crimson?

― ¿Comisario?

―Me encantaría poder felicitarle por su hazaña de ayer. Sin embargo, me temo que no será la única. Prefiero ser considerado con la “performance” y aplaudirle a usted cuando todo haya concluido, ¿le parece?

―Está empezando a hablar como un comisario, Comisario.

―Y usted a parecer el mejor detective de 94…

Entonces escuché esa irritante vocecilla, un tanto familiar.

―Que bien. ¿Terminaron ya con los decoros? ¿Sí?

Mecolay había estado todo el tiempo en una ensombrecida esquina del enorme despacho de Voidrola.

―Tenemos tiempo para repasar sus incontables méritos Mecolay, no se encele…

Cada una de mis palabras le pesaba más a Mecolay, que me miraba con su respectiva frialdad, pero también, con un punzante y disimulado odio.

―Vaya, que sorpresa.- me levanté de la silla y le estreche su diminuta mano.

―Yo le dije a Mecolay que vendría. Le conozco bien Crimson y no me equivocaba. Según me ha dicho, tiene algo que contarle. Si me necesita venga a verme después, cuando hayan resuelto sus asuntos.

Voidrola se levantó, por vez primera desde que llegué a 94-14, de su afincada silla. Pero fue solo para invitarnos, a Mecolay y a mí, a dejar su despacho.
Por el camino a la cochera, Mecolay me contó que había obtenido algo de jugosa información. Al parecer, alguien se la había ofrecido por soltar a uno de los turcos que se llevó detenido la pasada tarde en Slutton. Información que preciaba de compartir conmigo. Lo más inquietante de aquello era su repentina amabilidad, junto a la ausencia de su socio Nikku.

―Ya verá. Ya verá. Me dijo que encontraríamos allí al asesino de los Cremi. Usted vendrá conmigo, así no me tendrá que andar vigilando. Le daremos barrote en conjunto.

Se metió en el coche tras revisar su pistola, casi más grande que él mismo, ofreciéndome después el asiento de copiloto.

―Siempre agradezco algo de acción, ya lo sabe. Pero dígame ¿Quién le ha pasado el soplo?

―Un anónimo.

― ¿Un anónimo? ¿Y si es una trampa?

―El turco que detuvimos sigue guardado. Si es una trampa le pienso correr el pleito.

―No importa lo que piense hacerle a ese turco. Verá Mecolay, si se la están jugando, como lo intentaron ayer en Slutton, es posible que ese turco que tiene enchironado no signifique nada.

―Ya, ya. Usted dijo que yo tenía mucha psicología ¿Sí? Y mi psicología me dice que el soplo era bueno. Pero, ¿De qué preocuparse? ¿Sí? Usted es mi ángel protector. Y que buenito que va usted conmigo.

―Espero que no acabemos necesitando todo un panteón de dioses guardianes…

Íbamos dirección Nutty, otro de los muchos barrios huérfanos de 94. Según se me había dicho, en Vortex encontraríamos al asesino de los Cremi. Por el camino, Mecolay insistió en poner algo de música:

―A usted le gustan los boleros ¿Sí? Le vamos a dar melodía al paseo, ya vera que lindo me suenan, ahorita que pulso aca…

“Camino Verde”, interpretada por Los Tres Diamantes, comenzó a sonar en el estéreo del coche.

Vortex era un recinto comunal para drogodependientes, una especie de capilla de la droga. Allí, decenas de drogadictos anónimos se reunían cada noche para gestionar su consumo, al margen de las calles y de la policía.

Al llegar, está vez delante de Mecolay, volví a convertirme en “boca fluorescente” Este no pudo evitar cuajar su opinión sobre mí:

―No sé qué le viene mejor, si ir de policía o de golfante.

―Está bien ¿Cuál es el plan?

―Pues va usted a entrar ahí, y a hacer de lo suyo ¿Sí? Pues así detectivea usted por ahí dentro ¿Sí? Y cuando lo tenga, me lo trae aquí para que lo llevemos junticos ante la justicia.

― ¿Cómo? ¿Usted no viene?

―No. Usted dijo bien, podría haber trampa. No va a ser necesario provocar la vibración del resorte. Si me ven a mí o a otros coches de policía, nuestro hombre se dará a la fuga y se acabó. Me entra usted y ya me lo descubre. ¿Sí? Además mire que Nutty no es territorio del Turco, aquí los turcos también resbalan.

Mecolay no era tonto, me estaba usando de cebo. Si las cosas se ponían feas, el esperaría a cubierto. Pero confiaba en poder llegar hasta nuestro hombre antes que me descubriesen, así que accedí. Me despedí de él, y me adentré en los callejones entre los que se hallaba el Vortex.

1/12/11

Cuicoma, mujer de hoy.

Frenetic living room setting.

Cuicoma está en su salón, atiborrada de café y fármacos, cuando decide dejar escapar toda la tensión a modo de relámpago; fuga de agua caudalosa que es vomitada súbitamente al abrir la presa que la contenía. Y finalmente decide llamar a su amiga:

− ¿Hola?

−Tía, tía, tía, tía, tía, tía, tía, tía…. –Cuicoma se mantuvo en este bucle acaparativo durante several minutos.

− ¿Qué? ¡¿Qué?!

−Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte… −Para continuar estacionada en esta otra exclamación, a un ritmo de repeticiones alto.

− ¡Dios Cuicoma! ¿Cuánto café has bebido?

− ¡Que no tía! ¡Que no es eso! – Hizo una pausa milagrosa – Tía, qué fuerte. Tía qué, fuerte. Muy fuerte, muy fuerte…

− ¿Vas a contarme de una vez lo que pasa? Cuicoma tía, que estoy esperando que me llame el Manolo-lovobolo.

− ¡Tía! Que lo he conseguido. Que ya está, lo he hecho. ¡Lo he conseguido tiaaaaaaa!

− ¿Sí? ¡¿De verdad?! ¡Ay! qué alegría. ¡Qué bien! Anda tía… ¿Y qué es?

− ¡Llevo dieciséis horas seguidas en internet! Y tía, ¡Sin dormir!

14/11/11

Misterio en Chucena

Véase también como “Cateto Dimensional”

El siguiente documento presta las declaraciones integras, realizadas por Manuel Fuentegrás al cuerpo de policía de Huelva. El asunto, aún a día de hoy, sigue siendo un misterio.

D. Manuel Fuentegras, natural de Chucena, municipio de Huelva, con D.N.I. 21XXXXXX-G manifiesta los hechos descritos, ocurridos en la madrugada del lunes 21 de Abril de 2010 sobre las seis horas y quince minutos.

DECLARA QUE:

Estaba enfrascado en conseguir cambio en los bares de tostá, de la calle de los mesones de Chucena. Que estaba el aire enrarecido y que había empezado a amanecer. Que encuentra un bar al que no va mucho, llamado “Miticón” Que en el bar le atiende un hombre alvino, llamado de mote “cucurucho” hijo de Paqui “la negra” Que introduce tres euros en monedas en la máquina tragaperras del bar, denominada “Fractal”, y pide a “cucurucho” una tostada de pringa con chorizo y una cerveza Kaliber de botellín. Que estaban reproduciendo en el bar una canción de “Ella baila sola” Que durante una de las jugadas de la máquina consigue reunir tres veces el símbolo de Quirón, en la pantalla de la máquina, para, a continuación esta proyectar la imagen en tres dimensiones de un rostro desconocido por Manuel; de aspecto mayor, de piel muy blanca y completamente calvo, que repite su apellido: “Fuentegrás”. Que intenta hablar con el “cucurucho” pero este no le escucha, parecía que no le podía o no le quería ver ni escuchar. Que el rostro le vuelve a llamar en voz alta y Manuel se acerca a la máquina. Que la máquina la voz procedente de la máquina dice a Manuel: “Tu estirpe a sobrevivido durante milenios” “Tú debes cruzar el portal y encon” “Permítenos cruzar el crepúsculo contigo y conocerás el verdadero poder de nuestra raza” “Conoce a tu verdadero dios” “Desposa a Mawenix” Que Manuel le pregunta a la cara el numero del portal, pero no le responde, sólo le mira muy serio. Que Manuel regresa a casa, sin tomar la medicación, y antes de llegar entra en estado de coma. Que en sueños siente atravesar una puerta de luz, mientras va montado en una montaña rusa. Que se despierta poco después en Davydkovo, provincia de Moscú. A pie de unas montañas, en plena tormenta de nieve con un anillo de casado y monedas en los bolsillos. Que no tiene más que declarar.

5/11/11

Crimson Woodstock : Ep 11 "Fanáticos del porno"

Diego `el loco´ está sonriendo:

―jaja ja jajaja jajajajaja jajaja j aja j aja jaja… ¿Así que no sabes el nombre de esa película?

Diego sostiene algunas películas porno en su mano izquierda en DVD, en la derecha tiene una daga curva, corte ritual. Ralf está asustado al ver cómo Diego le revuelve su colección de películas por todo el dormitorio.

―Vamos. `Pussy Galore´, seguro que la tienes por aquí escondida, pequeño gordito pervertido…

La voz de Ralf, tan ridícula y poco armoniosa como el berrinche de un bebe, denotaba sobrada ansiedad:

―Te he dicho que no Diego ¡Te he dicho que no! Estas son mis cosas ¡Son mis cosas!

―Calma pequeño, calma. Yo te ayudé con tus perversiones ¿o no? Todas esas niñas felices, ¿verdad `Ralfy´? ¿A qué fue divertido?

―Sí…

―Ayúdanos tú ahora. Sabes que no podemos hacerlo todo nosotros solos. Toda la atención está puesta en Plutarco, todos le vigilan. Necesitamos que escondas las armas por nosotros Ralf, en uno de tus magníficos e inescrutables almacenes. Nadie se mete con `Ralfy´, tiene mucho poder y dinero como para andar siguiéndolo de cerca. Solo por un par de días…

―Pero no puedo. A mí también me están vigilando.

―Aún están buscando los cuerpos Ralf, los cuerpos… jaja ja jajaja jajajajaja jajaja j aja j aja jaja…

Ralf se apagó delante de la risa de Diego, su voluntad desapareció de allí quedando expuesto a cualquier exigencia, sin mirar por consecuencia alguna.

―Está bien Diego- dijo casi sin ánimo- Plutarco tendrá mis almacenes.

Diego se disponía a salir del dormitorio de Ralf, en la planta alta de su chalet adosado en las Colinas V.I.P. de 94. Y mientras agarraba el pomo de la puerta y tiraba de este, cerrándola lentamente, dejó escapar versos de su cantante favorito:

”Con-ti-go… Yo me siento el rey del mundo, desde el momento en que dijiste que me quieres solamente a mí.

Y ya no pienso nunca en otra cosa, que estar siempre junto a tí…” (la puerta golpea al cerrarse)

Ralf, aún intranquilo y sudoroso, no quitaba los ojos de la ventana para ver como se marchaba Diego. Este se montó en un coche, modelo BMW 2800 de 1970 color rojo, después de darle una cachetada a una de las chicas que Ralf tenía a cargo de su inmenso su jardín. Tocó el claxon, a modo de despedida, y se largó.