`Tienes suerte´ me dijo Tal Cual y Espeso.
`Si jugamos tu y yo lo más probable es que gane. Si interviene el factor masa, lo más probable es que tuvieran co.´
En este último factor, de ser necesario, dirían adiós al dinosaurio.
La ventanilla del tren, la polvareda que deja la maquina al desplazarse. Un camino de espinas y fuertes vientos huracanados. Pero me persiguen, y me quieren muerto. Solo así estarán tranquilos.
Me abrocho el botón del cuello, cual lagarto me deslizo por la ventana, y proyecto mi cuerpo al espacio y la velocidad del momento.
Pienso en la cara de mi entrenador, en mi muñeca favorita, en una canción, …
En un sin fin de historias, que convergen en que todo se acaba.
Me escapo. Por la ventana de un tren de alta velocidad, a pleno rendimiento. Quien sabe lo que pasará después, o lo que acabará sucediendo. Si encuentras tu reflejo en una mente sucia probablemente sigas vivo. Y en algún lugar que no merezca la pena narrar.
12/2/11
1/2/11
Crimson Woodstock : Ep 07 "Las Bolingas de Comenzzo"
Escucha ahora la magistral interpretación de este Capitulo de Crimson, de la mano de David Flores, en la página de Audioraccoon. Haz clic "aquí"
En el kiosko de perritos calientes de Comenzzo:
― Menuda sorpresa, si es Crimson, ha vuelto al hogar.
Con una voz exageradamente aguda que contrastaba con un imponente físico, el fuerte y corpulento varón de raza negra, había conservado intacto su “negrocio”, en las letanías de 94. Aunque hacía años que no venía, Comenzzo recordaba perfectamente las inclinaciones culinarias de su antiguo cliente.
―¿Seis de mostaza y una de azucar?
―Eso es. Vaya, ahora tenéis sillas con cojines, y un bonito letrero nuevo, parece que te ha ido mejor que a mí…
―Bueno, aquí siempre vienen los mismos, y llevo ya muchos años en esta zona. Conozco a cada negro que viene a por mis perritos y ellos me conocen a mí. Los clientes nunca han sido el problema, la cagada viene siempre de arriba.
―¿Qué quieres decir?
―Que desde que te fuiste las cosas han cambiado mucho. Ahora hay otros chicos en las calles, casi más peligrosos que los rateros de este pobre barrio.
―¿Quieres decir policías?
―Aquí tienes, bolinga de carne.
―Gracias.
―Sí policía, Crimson. Un oficial llamado Mecolay, le han asignado la capitanía de varios distritos. El tipo es el mismo Demonio. Dicen que desde que le ascendieron, medio cuerpo de policía está corrido por la mafia. Y sé lo que digo; el otro día vinieron por la mañana a cobrarme la protección, los de Bic. Le dije a mi hija Bárbara que bajara a Slanton a informar a un coche patrulla, que estaba parado en la calle. Ella volvió aún más asustada. Me dijo que el tipo que se llevó el dinero se lo había dado a los patrulleros. ¿Entiendes lo que te digo? Hijos de puta...
―Mecolay, le recuerdo, era sólo un cadete cuando me fui... Todo está cubierto por una fina lacra, como polvo de mierda, hasta que no se haya barrido toda no podremos ver la profundidad real de la carcoma. De todas maneras, la policía no es lo único que ha cambiado. Antes de que me fuera no pagabas protección a nadie ¿O sí?
―Pero ya te he dicho que las cosas son distintas ahora. Es tan difícil de creer que Bic haya podido prosperar en el bajo mundo, como que tú fueses a largarte por cuatro años. Yo alimentaba a ese cabrón cuando no era nadie, más que un culo de hucha, un cartero de la mafia, un corre billetes... Si tú no te hubieses ido, ninguno de esos fantasmas se hubiera puesto el disfraz de gánster ¿Por qué nos diste la espalda Crimson? ¿Por qué te fuiste de 94-14?
―Algún día te contaré esa historia. Aquí tienes- Le tiré sobre la barra algunas monedas- Gracias por la bolinga, volveré a por otra el Martes.
Mientras me alejaba, trataba de corregir la pregunta de Comenzzo, de darle sentido: ¿Por qué te echaron de 94? Desde luego parece que algunos han sabido sacar tajada de mi exilio, veremos si pueden conservar algo...
En el kiosko de perritos calientes de Comenzzo:
― Menuda sorpresa, si es Crimson, ha vuelto al hogar.
Con una voz exageradamente aguda que contrastaba con un imponente físico, el fuerte y corpulento varón de raza negra, había conservado intacto su “negrocio”, en las letanías de 94. Aunque hacía años que no venía, Comenzzo recordaba perfectamente las inclinaciones culinarias de su antiguo cliente.
―¿Seis de mostaza y una de azucar?
―Eso es. Vaya, ahora tenéis sillas con cojines, y un bonito letrero nuevo, parece que te ha ido mejor que a mí…
―Bueno, aquí siempre vienen los mismos, y llevo ya muchos años en esta zona. Conozco a cada negro que viene a por mis perritos y ellos me conocen a mí. Los clientes nunca han sido el problema, la cagada viene siempre de arriba.
―¿Qué quieres decir?
―Que desde que te fuiste las cosas han cambiado mucho. Ahora hay otros chicos en las calles, casi más peligrosos que los rateros de este pobre barrio.
―¿Quieres decir policías?
―Aquí tienes, bolinga de carne.
―Gracias.
―Sí policía, Crimson. Un oficial llamado Mecolay, le han asignado la capitanía de varios distritos. El tipo es el mismo Demonio. Dicen que desde que le ascendieron, medio cuerpo de policía está corrido por la mafia. Y sé lo que digo; el otro día vinieron por la mañana a cobrarme la protección, los de Bic. Le dije a mi hija Bárbara que bajara a Slanton a informar a un coche patrulla, que estaba parado en la calle. Ella volvió aún más asustada. Me dijo que el tipo que se llevó el dinero se lo había dado a los patrulleros. ¿Entiendes lo que te digo? Hijos de puta...
―Mecolay, le recuerdo, era sólo un cadete cuando me fui... Todo está cubierto por una fina lacra, como polvo de mierda, hasta que no se haya barrido toda no podremos ver la profundidad real de la carcoma. De todas maneras, la policía no es lo único que ha cambiado. Antes de que me fuera no pagabas protección a nadie ¿O sí?
―Pero ya te he dicho que las cosas son distintas ahora. Es tan difícil de creer que Bic haya podido prosperar en el bajo mundo, como que tú fueses a largarte por cuatro años. Yo alimentaba a ese cabrón cuando no era nadie, más que un culo de hucha, un cartero de la mafia, un corre billetes... Si tú no te hubieses ido, ninguno de esos fantasmas se hubiera puesto el disfraz de gánster ¿Por qué nos diste la espalda Crimson? ¿Por qué te fuiste de 94-14?
―Algún día te contaré esa historia. Aquí tienes- Le tiré sobre la barra algunas monedas- Gracias por la bolinga, volveré a por otra el Martes.
Mientras me alejaba, trataba de corregir la pregunta de Comenzzo, de darle sentido: ¿Por qué te echaron de 94? Desde luego parece que algunos han sabido sacar tajada de mi exilio, veremos si pueden conservar algo...
22/1/11
Il seducente (el seductor)
The Cardigans – Sick & Tired
Aparca su coche en 2ª fila y se baja de él con las gafas puestas, a las 3:47 de la noche.
Pelo – perfecto. Perfume – sublime. Indumentaria – impecable. Otra noche perfecta para acabar con una chica hermosa, susurrando canciones en su oído y abrazados hasta el amanecer.
Da un par de pasos hasta ponerse delante de su coche. Inclina sus rodillas y la mira; ella tiene la cabeza completamente incrustada en el para-golpes delantero:
―No sé si coincidirás conmigo muñeca, pero hace una noche preciosa… Aunque tu actuación la ha empañado un poco. Bueno, menos mal que al final decidiste quedarte conmigo…
Aparca su coche en 2ª fila y se baja de él con las gafas puestas, a las 3:47 de la noche.
Pelo – perfecto. Perfume – sublime. Indumentaria – impecable. Otra noche perfecta para acabar con una chica hermosa, susurrando canciones en su oído y abrazados hasta el amanecer.
Da un par de pasos hasta ponerse delante de su coche. Inclina sus rodillas y la mira; ella tiene la cabeza completamente incrustada en el para-golpes delantero:
―No sé si coincidirás conmigo muñeca, pero hace una noche preciosa… Aunque tu actuación la ha empañado un poco. Bueno, menos mal que al final decidiste quedarte conmigo…
12/1/11
El Borrador del Dinosaurio
A continuación, unas muestras de expresión pura. Textos previamente guardados como borrador, en este blog suyo de Adiós Dinosaurio.
Ahora bien; como ni el cuerpo, ni la forma, ni el mensaje de estos textos abarca como para formalizarse como entrada, les mostraré todos ellos en un único y singular documento.
Espero lo disfruten.
Los hombres que no soportaban el humo del cigarrillo de otro hombre cuando este pasa cerca de su cara denso.
Todo sigue como antes; Mal y deforme. Sin embargo, la soda, de la demoledora multinacional que atosiga a medio planeta y al otro medio lo atraganta de sabroso y gélido refresco, me sienta guay.
Nacer con Renato, beber con Bebeto y cagar con Kaká
http://open.spotify.com/track/0BYL8TAqgcsB9h4hTDG1yh
Puro desfasz
Hacía tiempo…
Claro, ya, ni me acurdo.
POSEIDOON
El hermano retrasado de Mcmugreen está llegando a su climax. Le han preparado una tarta, y él se ha disfrazado de ninja (o pelota ninja, si tenemos en cuenta su diámetro y sobrepeso) y está ansioso, sino frenético, por escuchar a todos mientras le cantan el "cumplianios felí"
Mientras tanto, desde otro universo malévolo paralelo, ubicado en la Moncloa, Richie Ramirez, Frank Lampard y Javier Arenas, parecen estar preparando su propia fiesta:
Frank: Vaya tres psicópatas.
Bueno venga, vamos a jugar a partir castañas con las pelotas.
Arenas: ¿Con qué pelotas?
Richie: Ja ja ja ja…
Frank: Con las nuestras. ¿Con cuales sino?
Richie, empieza tú.
Richie: Mira Javier, coges la castaña… te la hundes así en el escroto… Escucha, escucha.
―crack―
Frank: ¡Eso es! ¡Con dos huevos!
Richie: Toma Javier, ahora tú.
Arenas: No, no yo soy político, no tengo huevos para eso.
Oye Richie, ¿y tu también tienes admiradoras como Frank?
Richie: No, yo tengo… bueno sí, admiradores, …grupies. Y gente que ve las peliculas de mierda, y los documentales que me sacan...
Frank: Admiradores no, yo no. Fans Javier, yo tengo fans. Que cubren prácticamente todo esa área.
¿Y tú no…?
Arenas: Bueno sí. Sí, claro, están los simpatizantes. Que son simpatizantes de derecha, no de la derecha así más ultra, así en plan con bigotites, banderas y patillas y demás.
―crack―
Richie: Buena. Así se hace Frank.
¿Seguro que no quieres probar Javier?
Arenas: No, de verdad.
Frank: ¿Y te follas a los simpatizantes?
Arenas: Sí, con discursos demagógicos e infumables. Pero no se me quejan, al revés,
les encanta. Mirad, mirad:
-Arenas con voz de político-
Para ocultar su incompetencia. Desgraciadamente para los Españoles, el señor Rodríguez Zap…
Frank: ¡Basta!, por favor no sigas, me has convencido.
Richie: ¡Satán! Me entran ganas de abrirte la cabeza con un bate y luego … con mi navaja. Pero no te inquietes, me pasa con todo el mundo. Con Frank también me pasa.
Frank: Si te hubieran sacado la amarilla…
―crack―
Ahora bien; como ni el cuerpo, ni la forma, ni el mensaje de estos textos abarca como para formalizarse como entrada, les mostraré todos ellos en un único y singular documento.
Espero lo disfruten.
Los hombres que no soportaban el humo del cigarrillo de otro hombre cuando este pasa cerca de su cara denso.
Todo sigue como antes; Mal y deforme. Sin embargo, la soda, de la demoledora multinacional que atosiga a medio planeta y al otro medio lo atraganta de sabroso y gélido refresco, me sienta guay.
Nacer con Renato, beber con Bebeto y cagar con Kaká
http://open.spotify.com/track/0BYL8TAqgcsB9h4hTDG1yh
Puro desfasz
Hacía tiempo…
Claro, ya, ni me acurdo.
POSEIDOON
El hermano retrasado de Mcmugreen está llegando a su climax. Le han preparado una tarta, y él se ha disfrazado de ninja (o pelota ninja, si tenemos en cuenta su diámetro y sobrepeso) y está ansioso, sino frenético, por escuchar a todos mientras le cantan el "cumplianios felí"
Mientras tanto, desde otro universo malévolo paralelo, ubicado en la Moncloa, Richie Ramirez, Frank Lampard y Javier Arenas, parecen estar preparando su propia fiesta:
Frank: Vaya tres psicópatas.
Bueno venga, vamos a jugar a partir castañas con las pelotas.
Arenas: ¿Con qué pelotas?
Richie: Ja ja ja ja…
Frank: Con las nuestras. ¿Con cuales sino?
Richie, empieza tú.
Richie: Mira Javier, coges la castaña… te la hundes así en el escroto… Escucha, escucha.
―crack―
Frank: ¡Eso es! ¡Con dos huevos!
Richie: Toma Javier, ahora tú.
Arenas: No, no yo soy político, no tengo huevos para eso.
Oye Richie, ¿y tu también tienes admiradoras como Frank?
Richie: No, yo tengo… bueno sí, admiradores, …grupies. Y gente que ve las peliculas de mierda, y los documentales que me sacan...
Frank: Admiradores no, yo no. Fans Javier, yo tengo fans. Que cubren prácticamente todo esa área.
¿Y tú no…?
Arenas: Bueno sí. Sí, claro, están los simpatizantes. Que son simpatizantes de derecha, no de la derecha así más ultra, así en plan con bigotites, banderas y patillas y demás.
―crack―
Richie: Buena. Así se hace Frank.
¿Seguro que no quieres probar Javier?
Arenas: No, de verdad.
Frank: ¿Y te follas a los simpatizantes?
Arenas: Sí, con discursos demagógicos e infumables. Pero no se me quejan, al revés,
les encanta. Mirad, mirad:
-Arenas con voz de político-
Para ocultar su incompetencia. Desgraciadamente para los Españoles, el señor Rodríguez Zap…
Frank: ¡Basta!, por favor no sigas, me has convencido.
Richie: ¡Satán! Me entran ganas de abrirte la cabeza con un bate y luego … con mi navaja. Pero no te inquietes, me pasa con todo el mundo. Con Frank también me pasa.
Frank: Si te hubieran sacado la amarilla…
―crack―
6/1/11
Los planes del sargento.
―El sargento del Führer tomó tres cajas de leche desnatada del supermercado y se marchó.
―¿Era leche desnatada, dice? ¿Qué marca?
―Wolfswagen. Dijo algo a la cajera.
―¿Sí?
―”Lleva usted un traje precioso”.
―Gracias, lo está haciendo bien. ¿A dónde se marchó después?
―Fue a ver a Fritswain. Le dio la mano en lugar de saludarle. Le dijo "tenemos que hablar menos" y algo que no pude apreciar bien. Algo como "te cogía y te... daba" o algo así.
―Supongo que se referiría a entregarle voluntariamente. Entregar a su amigo y oficial a la división especial secreta. Habrá propuesto seguramente a Fritswain como líder de la división, que astuto. ¿Qué más?
―Entraron en el barracón, después de saludar gentil y delicadamente con la mano al oficial de la garita, como lo haría una dama. Como yo también iba vestido de oficial, esperé un poco y luego pasé, saludando de igual manera al guardia.
―Curiosa contraseña. Excelente, por favor, prosiga.
―Una vez dentro se sentaron en una mesa y se pusieron a hablar. La mesa estaba junto a una ventana. Salí y me puse del otro lado, donde escuché la siguiente conversación entre varios hombres. Uno dijo "¿te has puesto perfume?" y Fritswain le contestó "tienes que afeitarte capitán, causas irritación con el roce"
―Obviamente estaban hablando en clave. Hay un capitán con el que todo el alto mando tiene cierto roce. Viersogg, creo que se llama. Le pedía a su amigo que limara su carácter.
¿Qué más escuchó?
―Luego llegó otro hombre, mientras todos charlaban. Este dijo, con voz varonil y en perfecto alemán "Señores hoy tengo poco tiempo, así que entren y vayan desnudándose que pronto llegará el tren"
―El tren. Claro, se refería a que tomarían un tren con otro atuendo. Probablemente vestidos como civiles. Ya está, ¡lo tenemos! ¡Tenemos que interceptar todos los trenes procedentes de Gaystain!
―Disculpe mi general, pero no creo que sea necesario. Ninguno de esos hombres tomó un tren. Entraron en una habitación y se pusieron a... hacer ruidos y decir cosas sin sentido, en tonos extraños.
―Debió ser demasiado arriesgado proseguir con una conversación tan peligrosa allí mismo. Entiendo que estarían torturando a alguien al tiempo que hablaban, para que no pudieran ser escuchados. Ha hecho bastante, le felicito. Puede retirarse.
―Sí, mi general.
―¡Rayos! ¿de qué hablarían en ese cuarto?
―¿Era leche desnatada, dice? ¿Qué marca?
―Wolfswagen. Dijo algo a la cajera.
―¿Sí?
―”Lleva usted un traje precioso”.
―Gracias, lo está haciendo bien. ¿A dónde se marchó después?
―Fue a ver a Fritswain. Le dio la mano en lugar de saludarle. Le dijo "tenemos que hablar menos" y algo que no pude apreciar bien. Algo como "te cogía y te... daba" o algo así.
―Supongo que se referiría a entregarle voluntariamente. Entregar a su amigo y oficial a la división especial secreta. Habrá propuesto seguramente a Fritswain como líder de la división, que astuto. ¿Qué más?
―Entraron en el barracón, después de saludar gentil y delicadamente con la mano al oficial de la garita, como lo haría una dama. Como yo también iba vestido de oficial, esperé un poco y luego pasé, saludando de igual manera al guardia.
―Curiosa contraseña. Excelente, por favor, prosiga.
―Una vez dentro se sentaron en una mesa y se pusieron a hablar. La mesa estaba junto a una ventana. Salí y me puse del otro lado, donde escuché la siguiente conversación entre varios hombres. Uno dijo "¿te has puesto perfume?" y Fritswain le contestó "tienes que afeitarte capitán, causas irritación con el roce"
―Obviamente estaban hablando en clave. Hay un capitán con el que todo el alto mando tiene cierto roce. Viersogg, creo que se llama. Le pedía a su amigo que limara su carácter.
¿Qué más escuchó?
―Luego llegó otro hombre, mientras todos charlaban. Este dijo, con voz varonil y en perfecto alemán "Señores hoy tengo poco tiempo, así que entren y vayan desnudándose que pronto llegará el tren"
―El tren. Claro, se refería a que tomarían un tren con otro atuendo. Probablemente vestidos como civiles. Ya está, ¡lo tenemos! ¡Tenemos que interceptar todos los trenes procedentes de Gaystain!
―Disculpe mi general, pero no creo que sea necesario. Ninguno de esos hombres tomó un tren. Entraron en una habitación y se pusieron a... hacer ruidos y decir cosas sin sentido, en tonos extraños.
―Debió ser demasiado arriesgado proseguir con una conversación tan peligrosa allí mismo. Entiendo que estarían torturando a alguien al tiempo que hablaban, para que no pudieran ser escuchados. Ha hecho bastante, le felicito. Puede retirarse.
―Sí, mi general.
―¡Rayos! ¿de qué hablarían en ese cuarto?
24/10/10
Caroll Murmute: Un detective soporífero III
Tras la pista del acechador, conocido por todos como “chaqueta”, me dirigí en plena noche al Burger Clint del parque Acorcha, el que estaba junto al aeropuerto.
Las pistas aportadas por los testigos eran claras; un hombre de mediana edad, vestido con un traje de chaqueta azul marino, con un maletín en la mano izquierda y un pedazo de hierro oxidado en la otra.
Merodeaba a sus víctimas y las asaltaba, golpeándolas salvajemente, como un gorila.
Todos estaban asustados, todos menos yo. Chaqueta representaba la clase media moderna, algo que conocía a la perfección. Una serie de empleos repetitivos, mecánicos y mal remunerados habían afectado gravemente el cerebro de “chaqueta”, reduciendo bruscamente su intelecto y convergiendo en un mal incurable. Había perdido parte de sus recuerdos, casi todos, creo, salvo algunos programas del Discovery que había visto.
La jungla, los gorilas peleando... Sí, yo también tenía ese canal.
No sabía que le iba a decir cuando le encontrara en el parque. No sabía si quiera si le encontraría, pero cuando piensas en lo que te queda aun para la jubilación, en los hijos, en la hipoteca, en el paro, en la gasolina, en que todo lo ves desde un prisma de libertad al que restas 40 horas semanales, en las que todo el tiempo emplazado en ellas se resume a servir a unos señores muy ricos que quieren más. Cuando toda la mierda del sistema levita sobre ti, entonces sucede:
Te quedas así, “chaqueta”.
Las pistas aportadas por los testigos eran claras; un hombre de mediana edad, vestido con un traje de chaqueta azul marino, con un maletín en la mano izquierda y un pedazo de hierro oxidado en la otra.
Merodeaba a sus víctimas y las asaltaba, golpeándolas salvajemente, como un gorila.
Todos estaban asustados, todos menos yo. Chaqueta representaba la clase media moderna, algo que conocía a la perfección. Una serie de empleos repetitivos, mecánicos y mal remunerados habían afectado gravemente el cerebro de “chaqueta”, reduciendo bruscamente su intelecto y convergiendo en un mal incurable. Había perdido parte de sus recuerdos, casi todos, creo, salvo algunos programas del Discovery que había visto.
La jungla, los gorilas peleando... Sí, yo también tenía ese canal.
No sabía que le iba a decir cuando le encontrara en el parque. No sabía si quiera si le encontraría, pero cuando piensas en lo que te queda aun para la jubilación, en los hijos, en la hipoteca, en el paro, en la gasolina, en que todo lo ves desde un prisma de libertad al que restas 40 horas semanales, en las que todo el tiempo emplazado en ellas se resume a servir a unos señores muy ricos que quieren más. Cuando toda la mierda del sistema levita sobre ti, entonces sucede:
Te quedas así, “chaqueta”.
10/10/10
Double Mcneal
Llama por el “manos libres” de su móvil mientras conduce, con el resto de su movilidad elabora un mcfardigan:
― ¿Sí?
― Te llamo porque te has dejado los escrúpulos en mi casa.
― ¿Cómo?
― Tú no tienes que venir mañana, tenias que venir ayer. Pero ¿a qué crees que estamos jugando? ¿Crees que me importa el clima?
― Un momento. Me estoy quedando flipada…
― No, te has quedado escuálida. Has lindado tu culo de media nalga con el gas toxico de mi escape y pretendes torpedear como una ráfaga de pedos de camello. Quieres que elabore un plan y te recoja en mi alfombra mágica para ver los collares del sultán, pero, ¿y qué pasa con mis pelos de gorila?
Ella cuelga. Pero Mcneal sigue mascando chicle y conduciendo con sus rodillas, mientras los dedos de ambas manos se impregnan de partículas cancerígenas y verdes.
Vuelve a llamar:
―¿Sí?
―Sí, Quiero una familiar de peperoni.
―¿Me deja un número por favor?
―Este
―¿Me lo puede decir?
―Sí. Este
―¿Y una dirección?
―En la A4. Estoy a diez minutos de Cádiz, voy en coche. ¿Dónde está el restaurante? ¡Rápido señorita! He de encender el petardo.
―¿Cómo? Estoy flipando…
― ¿Sí?
― Te llamo porque te has dejado los escrúpulos en mi casa.
― ¿Cómo?
― Tú no tienes que venir mañana, tenias que venir ayer. Pero ¿a qué crees que estamos jugando? ¿Crees que me importa el clima?
― Un momento. Me estoy quedando flipada…
― No, te has quedado escuálida. Has lindado tu culo de media nalga con el gas toxico de mi escape y pretendes torpedear como una ráfaga de pedos de camello. Quieres que elabore un plan y te recoja en mi alfombra mágica para ver los collares del sultán, pero, ¿y qué pasa con mis pelos de gorila?
Ella cuelga. Pero Mcneal sigue mascando chicle y conduciendo con sus rodillas, mientras los dedos de ambas manos se impregnan de partículas cancerígenas y verdes.
Vuelve a llamar:
―¿Sí?
―Sí, Quiero una familiar de peperoni.
―¿Me deja un número por favor?
―Este
―¿Me lo puede decir?
―Sí. Este
―¿Y una dirección?
―En la A4. Estoy a diez minutos de Cádiz, voy en coche. ¿Dónde está el restaurante? ¡Rápido señorita! He de encender el petardo.
―¿Cómo? Estoy flipando…
27/9/10
Los colores de mi estómago
Escribir con propiedad es un don que compete a quienes lo persiguen o trabajan. Escribir, para expresar y describir, solo para quienes tienen algo que contar. Lo mío es otra cosa; cojones de trol, serpientes de arroz S.O.S y globos oculares como huevos de codorniz barnizados.
Mis palabras se diluyen como el avecrem en el fondo de tu bol hirviente. Mis noches se evaporan con el bostezo de la mañana, mis ideas son exprimidas y sacrificadas en público, las que logran sobrevivir y convertirse en ideas, o las que logro salvar de la malformidad y el misentendimiento. No lloro, rio. Y rio, no charco. ¿Me sigues, tonto?
Bien, dicho esto, quiero agradecer a Nadie que lea este blog, a lisset por venir si avisar y salir, sin saber a qué vino. A Tortilla, que sirve la polémica en un espejo y la esnifa luego. Y a Jesús, cuya barba sin sal es lo único que le distingue de un naufrago de galeón francés, en barril de ron a la deriva. Sigo fuerte e intolerante, solemne y misógino, bárbaro enchaquetado de la más alta ralea. No se puede ser real sin mostrar lo que llevas dentro, me dijo el maestro tibetano del algoritmo, permíteme vomitarte…
Mis palabras se diluyen como el avecrem en el fondo de tu bol hirviente. Mis noches se evaporan con el bostezo de la mañana, mis ideas son exprimidas y sacrificadas en público, las que logran sobrevivir y convertirse en ideas, o las que logro salvar de la malformidad y el misentendimiento. No lloro, rio. Y rio, no charco. ¿Me sigues, tonto?
Bien, dicho esto, quiero agradecer a Nadie que lea este blog, a lisset por venir si avisar y salir, sin saber a qué vino. A Tortilla, que sirve la polémica en un espejo y la esnifa luego. Y a Jesús, cuya barba sin sal es lo único que le distingue de un naufrago de galeón francés, en barril de ron a la deriva. Sigo fuerte e intolerante, solemne y misógino, bárbaro enchaquetado de la más alta ralea. No se puede ser real sin mostrar lo que llevas dentro, me dijo el maestro tibetano del algoritmo, permíteme vomitarte…
21/9/10
The end.
- Pero Clark yo, te amo.
-Melania ; el que tu pases el día pensando en mi y las noches fornicando con otros y que yo pase los dias mirando debajo de las faldas y acabe las noches borracho no es la diferencia entre tu y yo, es la diferencia entre un hombre y una mujer.
-Melania ; el que tu pases el día pensando en mi y las noches fornicando con otros y que yo pase los dias mirando debajo de las faldas y acabe las noches borracho no es la diferencia entre tu y yo, es la diferencia entre un hombre y una mujer.
11/9/10
De esas cuestiones que no se encuentran en un libro de recetas.
―¿Te han dicho alguna vez que las mujeres te absorben?
Sí, eso hacen. En cuanto bajas la guardia y las das la menor oportunidad se hechan sobre tí, abrazándote como una ventosa marina; drenando tu ímpetu y socavando tu iniciativa, hasta dejarte seco.
Así es como lo hacen: te van bebiendo, te van bebiendo y te consumen completamente por dentro.
―Estas hablando metafóricamente, supongo…
―¡No!, no para nada. ¿Dónde te crees que está papa?
―Vaya, pues no lo sé. ¿Dónde está?
―Detrás del armario
―¿Y qué hace papa allí metido?
―Mama lo metió allí después de bebérselo. Esta mañana barriendo lo he encontrado y parecía una tarta de kéfir con setas.
Sí, eso hacen. En cuanto bajas la guardia y las das la menor oportunidad se hechan sobre tí, abrazándote como una ventosa marina; drenando tu ímpetu y socavando tu iniciativa, hasta dejarte seco.
Así es como lo hacen: te van bebiendo, te van bebiendo y te consumen completamente por dentro.
―Estas hablando metafóricamente, supongo…
―¡No!, no para nada. ¿Dónde te crees que está papa?
―Vaya, pues no lo sé. ¿Dónde está?
―Detrás del armario
―¿Y qué hace papa allí metido?
―Mama lo metió allí después de bebérselo. Esta mañana barriendo lo he encontrado y parecía una tarta de kéfir con setas.
17/8/10
Crimson Woodstock : Ep 06 "Tullido"
Escucha ahora lo que pasó en el Tullido, pulsando "aquí"
En el barrio del Tullido me encontré con Sarquitos y su compinche Frepsi. Habían prometido introducirme en uno de los locales de Bic, donde recolectaría mi néctar de información. En un coche, donde los drogadictos practicaban sexo, nos esperaba durmiendo Nexus, llamado "el profeta del chute”
―Despierta Nexus, está aquí el detective.
Tras explicarle la situación y convidarle a droga, Nexus accedió a llevarnos a un “caliente”, uno de los garitos que Bic controlaba. Según Nexus, el mismo Bic haría puesta en escena en el local ese mismo día.
Revisé el micro-revólver y lo escondí en mi escroto. Luego maticé mi aspecto demacrándolo un poco: Me rocié la boca con wisky barato y gusanitos de maíz, cambié de camisa a una con botones, con vivos colores, que solía usar para limpiar el coche. Subí con Nexus por la escalera del mugriento piso donde se emplazaba el “caliente” Por el camino topé con toda la élite de la drogodependencia, hasta que llegamos a la puerta, marcada con una grotesca pintada en espray rosa: “SEX”
En la entrada al “caliente”:
―Tenemos que cachearte frend, no queremos listos por aquí.
―Si es que está todo lleno de listos.
Después de estar un tiempo paseando, como un zombi sedado, vi entrar finalmente a Bic, en un llamativo traje blanco. Después de estrechar la mano a las estrellas del vicio y la droga de su local, se acercó a mí peligrosamente. Antes de que pudiera escupir palabra:
―Tú debes de ser nuevo.
―Sí, me llaman “boca fluorescente”. Es la primera vez que vengo a tu local.
―Ponte cómodo. Aquí tienes droga y putas a reventar. Además si te colocas mal o tienes un mal viaje, puedes vomitar o dormir en las escaleras. Soy el único en la ciudad que lo permite.
―Gracias Bic.
Luego miró a sus guarda-espaldas, vestidos con ridículos gorros de nadador, y les habló con firmeza:
―Es hora de irnos muchachos. Me apetece cortarle a alguien la lengua con una katana- mientras se iban del local- Y ha de ser antes de la hora de cenar.
Era justo lo que pensaba; un violento sin ápice de gusto, un matón estandar importado del manicomio. Para que Bic tenga un antro como este tiene que haber gente importante que lo permita. Bic y su compañía teatral suponían la mofa hacia Plutarco. Con el debido respaldo, Bic podía continuar con su tímida actuación, imitando a Montana y fardando de ser un pez gordo. Un desplante para con a quienes muchos consideraban un autentico Cesar del crimen organizado. Estaba seguro de que le estaban utilizando, de que solo era una triste marioneta de trapo, probablemente empalada en la mano de quien pretendía jugar en la misma mesa que Plutarco.
En el barrio del Tullido me encontré con Sarquitos y su compinche Frepsi. Habían prometido introducirme en uno de los locales de Bic, donde recolectaría mi néctar de información. En un coche, donde los drogadictos practicaban sexo, nos esperaba durmiendo Nexus, llamado "el profeta del chute”
―Despierta Nexus, está aquí el detective.
Tras explicarle la situación y convidarle a droga, Nexus accedió a llevarnos a un “caliente”, uno de los garitos que Bic controlaba. Según Nexus, el mismo Bic haría puesta en escena en el local ese mismo día.
Revisé el micro-revólver y lo escondí en mi escroto. Luego maticé mi aspecto demacrándolo un poco: Me rocié la boca con wisky barato y gusanitos de maíz, cambié de camisa a una con botones, con vivos colores, que solía usar para limpiar el coche. Subí con Nexus por la escalera del mugriento piso donde se emplazaba el “caliente” Por el camino topé con toda la élite de la drogodependencia, hasta que llegamos a la puerta, marcada con una grotesca pintada en espray rosa: “SEX”
En la entrada al “caliente”:
―Tenemos que cachearte frend, no queremos listos por aquí.
―Si es que está todo lleno de listos.
Después de estar un tiempo paseando, como un zombi sedado, vi entrar finalmente a Bic, en un llamativo traje blanco. Después de estrechar la mano a las estrellas del vicio y la droga de su local, se acercó a mí peligrosamente. Antes de que pudiera escupir palabra:
―Tú debes de ser nuevo.
―Sí, me llaman “boca fluorescente”. Es la primera vez que vengo a tu local.
―Ponte cómodo. Aquí tienes droga y putas a reventar. Además si te colocas mal o tienes un mal viaje, puedes vomitar o dormir en las escaleras. Soy el único en la ciudad que lo permite.
―Gracias Bic.
Luego miró a sus guarda-espaldas, vestidos con ridículos gorros de nadador, y les habló con firmeza:
―Es hora de irnos muchachos. Me apetece cortarle a alguien la lengua con una katana- mientras se iban del local- Y ha de ser antes de la hora de cenar.
Era justo lo que pensaba; un violento sin ápice de gusto, un matón estandar importado del manicomio. Para que Bic tenga un antro como este tiene que haber gente importante que lo permita. Bic y su compañía teatral suponían la mofa hacia Plutarco. Con el debido respaldo, Bic podía continuar con su tímida actuación, imitando a Montana y fardando de ser un pez gordo. Un desplante para con a quienes muchos consideraban un autentico Cesar del crimen organizado. Estaba seguro de que le estaban utilizando, de que solo era una triste marioneta de trapo, probablemente empalada en la mano de quien pretendía jugar en la misma mesa que Plutarco.
19/7/10
Crimson Woodstock : Ep 05 "Los Dientes de Diego"
Escucha a Diego el loco, en este singular capitulo "aquí"
Diego “el loco” está sonriendo:
―jaja ja jajaja jajajajaja jajaja j aja j aja jaja
El turco lo mira impasivo: ―Estas loco Diego, totalmente loco si crees que puede venir aquí, a mi casa, golpear a mis invitados con una pala y joder con Turco.
En la mansión de Turco se estaba celebrando una fiesta. Sin saber cómo, Diego se había colado y había atacado a algunos de sus matones con una pala. Despues de subir al escenario donde unos músicos árabes iban a tocar, se apoderó del micrófono y espero a que viniera Turco para dar su recital.
―Quince años, quince años a la sombra…y aquí me tienen. Vivo y colgado del todo, jajajaja jaja jaajjaja ajajaja.
La risa de Diego, más parecida al sonido de la caja de cambios de un coche de rally siniestrado, acompañada por el desaseado aspecto de indigente que lucía, estaba empezando a crispar el relajado ánimo de los invitados. Las primeras en salir fueron las prostitutas que Turco había llamado para la fiesta. Turco hizo una señal para que sus chicos, fumados de opio excelente, trataran de reducirle.
―A-a-a Turco. Así no. Así no. ¿Sabes que he aprendido en prisión? ¿Aparte de cocinar cucarachas? A coser Turco, ahora soy un sastre, un “Tucci” .El chaquetín que llevo es de lo más apropiado ¿No te parece? Lo he diseñado yo solito. Corte Talibán, puro estilo extremista.
Diego abrió su chaqueta, mostrando un disparatado entresijo de cables, botes de ojalata y explosivos. Por alguna razón, uno de los explosivos estaba derramando un líquido naranja al suelo, bajo sus pies.
―Si me tocan, yo toco este botón y…jaja ajaja ajajajajaja ajjajaja. ¿Sabes? Jaja ajjaja ajajjaja jajaja
―Sucio infiel ¿Para eso has venido a mi casa? ¿Para suicidarte?
―¿Qué pasa Turco? ¿!No le gusta mi chaqueta¡? No, no no no, he venido a traerte un mensaje: Plutarco cree que estás pasado de moda. Dice que debería robar un camión cisterna cargado de queroseno y estrellarlo contra el porche de tu bonita casa para enseñarte modales. Pero estas de suerte, porque hay otra cosa que le preocupa más que tu estúpido circo de la droga…Crimson.
―¿Crimson Woodstock?
―Woodstock sí. Ha vuelto a la ciudad. Está aquí y viene a pasearnos, a todos. Llegó esta mañana, y puede que ya sea demasiado tarde. Plutarco te va a dar una oportunidad, a ti y a tus musculosos colegas musulmanes. Si te ocupas de él, puede que Plutarco haga la vista gorda contigo. Pero tiene que ser rápido, ¡ya! Antes de que ese sabueso entrometido acabe por chafarnos el pastel.
¿Ves? son buenas noticias Turco. Sólo traigo buenas noticias…
Diego se abrochó el chaquetín, aferró el micrófono en su mano y cantó algunas estrofas de Nino Bravo, parodiando su voz, mientras se alejaba bailoteando ridículamente, derramando a chorros el explosivo por el escenario…
"De día viviré pensando en tu sonrisa
De noche las estrellas me acompañaran. Serás como una luz que alumbre en mi camino.
Me voy pero te juro que mañana volveré..."
…jajajajajajaa ajajajajajaajaja ajjaj
Diego “el loco” está sonriendo:
―jaja ja jajaja jajajajaja jajaja j aja j aja jaja
El turco lo mira impasivo: ―Estas loco Diego, totalmente loco si crees que puede venir aquí, a mi casa, golpear a mis invitados con una pala y joder con Turco.
En la mansión de Turco se estaba celebrando una fiesta. Sin saber cómo, Diego se había colado y había atacado a algunos de sus matones con una pala. Despues de subir al escenario donde unos músicos árabes iban a tocar, se apoderó del micrófono y espero a que viniera Turco para dar su recital.
―Quince años, quince años a la sombra…y aquí me tienen. Vivo y colgado del todo, jajajaja jaja jaajjaja ajajaja.
La risa de Diego, más parecida al sonido de la caja de cambios de un coche de rally siniestrado, acompañada por el desaseado aspecto de indigente que lucía, estaba empezando a crispar el relajado ánimo de los invitados. Las primeras en salir fueron las prostitutas que Turco había llamado para la fiesta. Turco hizo una señal para que sus chicos, fumados de opio excelente, trataran de reducirle.
―A-a-a Turco. Así no. Así no. ¿Sabes que he aprendido en prisión? ¿Aparte de cocinar cucarachas? A coser Turco, ahora soy un sastre, un “Tucci” .El chaquetín que llevo es de lo más apropiado ¿No te parece? Lo he diseñado yo solito. Corte Talibán, puro estilo extremista.
Diego abrió su chaqueta, mostrando un disparatado entresijo de cables, botes de ojalata y explosivos. Por alguna razón, uno de los explosivos estaba derramando un líquido naranja al suelo, bajo sus pies.
―Si me tocan, yo toco este botón y…jaja ajaja ajajajajaja ajjajaja. ¿Sabes? Jaja ajjaja ajajjaja jajaja
―Sucio infiel ¿Para eso has venido a mi casa? ¿Para suicidarte?
―¿Qué pasa Turco? ¿!No le gusta mi chaqueta¡? No, no no no, he venido a traerte un mensaje: Plutarco cree que estás pasado de moda. Dice que debería robar un camión cisterna cargado de queroseno y estrellarlo contra el porche de tu bonita casa para enseñarte modales. Pero estas de suerte, porque hay otra cosa que le preocupa más que tu estúpido circo de la droga…Crimson.
―¿Crimson Woodstock?
―Woodstock sí. Ha vuelto a la ciudad. Está aquí y viene a pasearnos, a todos. Llegó esta mañana, y puede que ya sea demasiado tarde. Plutarco te va a dar una oportunidad, a ti y a tus musculosos colegas musulmanes. Si te ocupas de él, puede que Plutarco haga la vista gorda contigo. Pero tiene que ser rápido, ¡ya! Antes de que ese sabueso entrometido acabe por chafarnos el pastel.
¿Ves? son buenas noticias Turco. Sólo traigo buenas noticias…
Diego se abrochó el chaquetín, aferró el micrófono en su mano y cantó algunas estrofas de Nino Bravo, parodiando su voz, mientras se alejaba bailoteando ridículamente, derramando a chorros el explosivo por el escenario…
"De día viviré pensando en tu sonrisa
De noche las estrellas me acompañaran. Serás como una luz que alumbre en mi camino.
Me voy pero te juro que mañana volveré..."
…jajajajajajaa ajajajajajaajaja ajjaj
29/6/10
Tomar Cartax en el asunto.
Dispensado en el asiento doble cual Maja Desnutrida, ocupando las tres plazas del mismo, tumbado en bloque con los pies sobre el reposabrazos izquierdo del asiento primero. La falta de higiene personal de Cartax había impedido que los otros tres pasajeros, que viajaban en aquel mismo compartimento del tren, tragaran saliva desde que tomaran asiento, media hora ago. Uno de estos pasajeros, totalmente incomodado; tanto visual como olfativamente por la disposición de Cartax, a la par que intimidado por su salvaje aspecto primitivo, trató de importunarle:
―Dispénseme caballero. No es que pretenda corregirle de ninguna manera, pero... ¿Me permite sugerirle que se siente correctamente en uno de los asientos, y con los pies en el suelo?
Cartax, de tez morena y larga estatura, con el pecho semidesnudo y cubierto por una densa mata de pelo ensortijado, como la de los contrabandistas mexicanos del western, sucio, con una camisa de cuadros muy gastada y un pantalón de ridículos colorines, cuyo rostro curtido se ocultaba tras una densa barba cavernícola y llena de impurezas, no se apresuró a contestar:
―Permítame escupirle.
Después de lanzarle un escupitajo, que desde su tumbada posición aterrizó directo a la barbilla de aquel otro hombre, añadió:
―Quiero llegar a London y comprar más alcohol. Mira, te enseñaré la basura que hay en mi barba.
―Disculpe caballero, creo que estas no son formas de tratar al pasaje. Desconozco los motivos...
Cartax sacó un viejo pergamino con un primitivo dibujo, que mostró al perturbado pasajero:
―Estos dos hombres de aquí son mis padres biológicos: Grotax y Carbarbult. ¿Lo ve? Este niño bajo estos dos hombres soy yo, Cartax. La etimología de sus nombres el algo más compleja; Grotax, es una derivación de gruta, en lengua gitana del desierto. Carbarbult, por el contrario, es una combinación de varias palabras; Car - Cara. Bar - Barba- Bult - Bulto. Cara de Barba abultada - Carbarbult. Mi padre era un guerrero gitano del desierto, educado en una gruta, y mi padre cazador. Para que la familia tuviera sentido tuvieron que matar al hermano de Carbarbult, que se oponía a la consumación del matrimonio.
―Ahora entiendo la descomposición prematura de sus pies - advirtió el retraído pasajero, apoyando su mano en la barbilla, en pose reflexiva a la vez que limpiaba el escupitajo de su cara ― Estoy impresionado, sin embargo, no logro entender cómo pudo ser concebido por dos varones.
―Ahí ya nos vamos a la magia negra. Tenemos ya que hablar de los experimentos que hicieron con Cthulhu en Melniboné. Cómo el tentáculo único logró fisionar los escrotos en la columna núcleo, y la posterior fecundación del maxilar lograda con el arañado de cristales. Pero eso ya no viene en el pergamino y ya no me acuerdo.
―Dispénseme caballero. No es que pretenda corregirle de ninguna manera, pero... ¿Me permite sugerirle que se siente correctamente en uno de los asientos, y con los pies en el suelo?
Cartax, de tez morena y larga estatura, con el pecho semidesnudo y cubierto por una densa mata de pelo ensortijado, como la de los contrabandistas mexicanos del western, sucio, con una camisa de cuadros muy gastada y un pantalón de ridículos colorines, cuyo rostro curtido se ocultaba tras una densa barba cavernícola y llena de impurezas, no se apresuró a contestar:
―Permítame escupirle.
Después de lanzarle un escupitajo, que desde su tumbada posición aterrizó directo a la barbilla de aquel otro hombre, añadió:
―Quiero llegar a London y comprar más alcohol. Mira, te enseñaré la basura que hay en mi barba.
―Disculpe caballero, creo que estas no son formas de tratar al pasaje. Desconozco los motivos...
Cartax sacó un viejo pergamino con un primitivo dibujo, que mostró al perturbado pasajero:
―Estos dos hombres de aquí son mis padres biológicos: Grotax y Carbarbult. ¿Lo ve? Este niño bajo estos dos hombres soy yo, Cartax. La etimología de sus nombres el algo más compleja; Grotax, es una derivación de gruta, en lengua gitana del desierto. Carbarbult, por el contrario, es una combinación de varias palabras; Car - Cara. Bar - Barba- Bult - Bulto. Cara de Barba abultada - Carbarbult. Mi padre era un guerrero gitano del desierto, educado en una gruta, y mi padre cazador. Para que la familia tuviera sentido tuvieron que matar al hermano de Carbarbult, que se oponía a la consumación del matrimonio.
―Ahora entiendo la descomposición prematura de sus pies - advirtió el retraído pasajero, apoyando su mano en la barbilla, en pose reflexiva a la vez que limpiaba el escupitajo de su cara ― Estoy impresionado, sin embargo, no logro entender cómo pudo ser concebido por dos varones.
―Ahí ya nos vamos a la magia negra. Tenemos ya que hablar de los experimentos que hicieron con Cthulhu en Melniboné. Cómo el tentáculo único logró fisionar los escrotos en la columna núcleo, y la posterior fecundación del maxilar lograda con el arañado de cristales. Pero eso ya no viene en el pergamino y ya no me acuerdo.
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